Vas conduciendo sin preocupaciones y de repente algo capta tu atención en el salpicadero. Una luz, roja o ámbar, se ha encendido y no se apaga. Es la señal de un fallo en los frenos. En ese instante, las dudas invaden tu mente: ¿debo parar ya? ¿Es seguro continuar?
Aunque parezca solo un ...