Desde los juguetes hasta los biberones, pasando por las mantas y la ropa, los bebés están rodeados de plástico. Ningún ser humano que nazca hoy en día puede evitarlo por completo y, sin embargo, nuestros hijos pueden ser más vulnerables a sus posibles efectos.
Cada día, millones de bebés de todo el mundo comen alegremente purés envasados en bolsitas de plástico del t...